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Trastorno por estrés postraumático tras un accidente o una lesión
El trastorno por estrés postraumático (TEPT) es un trastorno de ansiedad que se produce después de que una persona sufra un accidente grave, una lesión catastrófica u otro suceso traumático. Aunque suele desarrollarse en el plazo de unas semanas, también puede aparecer meses o años después del suceso traumático.
El TEPT puede tener su origen en:
- Accidentes y lesiones graves
- Sucesos traumáticos (incendios, catástrofes, delitos)
- Guerra/Combate
- Abuso sexual/físico
- Amenazas/Acoso/Hostigamiento
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Síntomas del trastorno de estrés postraumático
Existen cuatro categorías principales de síntomas del TEPT que suelen presentar las personas que padecen este trastorno. Son las siguientes:
Reviviendo el evento
Cuando los recuerdos de un suceso traumático persisten en una persona, es probable que esta experimente este síntoma. Tanto si está despierta y sufre un flashback como si está dormida y sueña con el suceso, tiene la sensación de estar reviviéndolo. Estos flashbacks pueden producirse de forma aleatoria, mientras que, en otras ocasiones, un desencadenante —como oír un ruido fuerte— puede provocar que reviva los sucesos traumáticos.
Comportamiento de evitación
Las personas con TEPT suelen evitar a las personas o los lugares que les recuerdan sus experiencias traumáticas. Por ejemplo, si alguien ha sufrido un grave accidente en alta mar, es posible que evite acercarse al agua. Además, las personas con TEPT pueden distanciarse de cualquiera que trabaje en un sector relacionado con el agua.
Cambios emocionales y sociales
Una persona que padece TEPT puede cambiar la forma en que expresa sus emociones. Es posible que ya no le interese una afición o actividad que antes le apasionaba. También puede tratar a sus seres queridos como si fueran desconocidos, creer que no se puede confiar en nadie y ser incapaz de hablar o recordar los detalles del suceso que le provocó el TEPT.
Hiperactivación
A veces, las personas con TEPT se muestran nerviosas o están siempre atentas al peligro. Pueden volverse irritables o enfadarse sin motivo aparente. Este tipo de comportamiento se conoce como «hiperactivación» y puede dificultarles conciliar el sueño o concentrarse. Si experimentas alguno de estos síntomas tras haber vivido un suceso traumático, es posible que padezcas TEPT y deberías consultar a un médico lo antes posible. Es posible que te recomienden medicación, terapia, asesoramiento psicológico o desensibilización mediante movimientos oculares para tratar tu trastorno.
Efectos a largo plazo del trastorno de estrés postraumático
El TEPT puede dificultar que las personas sigan con su vida tal y como lo hacían antes del suceso traumático que provocó su trastorno. Si el TEPT se debe a un accidente de tráfico, es posible que tengan miedo de conducir o de viajar en coche, lo que les dificulta desplazarse al trabajo y les impide encontrar y mantener un empleo. Cuando esto ocurre, se ven sometidas a un mayor estrés y a una menor calidad de vida.
Los efectos del trastorno de estrés postraumático (TEPT) pueden afectar a todos los ámbitos de la vida de una persona. Sus relaciones pueden verse perjudicadas, puede que evite las actividades sociales y que sienta miedo de todas las personas con las que se encuentra. Cuanto más tiempo permanezca sin tratar el TEPT, más graves serán sus efectos.
Por lo tanto, si crees que padeces un trastorno de estrés postraumático (TEPT), debes acudir inmediatamente al médico.